2019... ¡UNA CIRUGÍA AL CORAZÓN!




La iglesia será introducida con fuerza a poderosas medidas de influencia en todos los ámbitos y zonas del mundo secular. Ellos no vendrán a nosotros. Nosotros iremos a ellos representando en todos los asuntos del mundo, las realidades superiores del reino de Dios y su incomparable Rey Jesús.


Edificar PARA Dios no es lo mismo que edificar CON Dios.


Nuestro corazón debe latir al mismo ritmo del suyo y nuestra mente operar desde la suya para lo segundo. Y para eso, debemos ser reducidos a su sola Presencia y dependencia.


2019 fue el año de profundas cirugías en las áreas más recónditas del corazón y el espíritu de muchos creyentes que recibirán nuevas asignaciones que representarán del Señor cosas nunca antes vistas. No haremos Iglesia...¡Haremos Reino!.


Nuevas asignaciones significa también nuevas conexiones y nuevas relaciones. La gente que nos llega nueva a la iglesia no es mejor ni peor de las que pudieron haber salido.


Tampoco son correctas frases como “no son dignos de nuestro contenido”...”Se fueron en deshonra”...”Si no estuvieron contigo en el proceso no merecen vivir el fruto de él”. “Dios los escuchó en secreto por eso los sacó de tu vida”.


Esas son excusas sólo dignas de redes sociales que sirven para crear y mantener una imagen.


Todas esas frases junto a todas las parecidas a esa justamente revela la zona en nuestro corazón que demanda una cirugía del Espíritu del Señor.


En mi caso personal y la de mi congregación, todo creyente que estuvo alguna vez con nosotros y ya no está, fue y es digno, honorable, admirable