¡AY...QUÉ TIEMPOS AQUELLOS!


¡AY...QUÉ TIEMPOS AQUELLOS!

Es la revelación de la Palabra escrita lo que te mantiene en el “Aquí y Ahora” de Dios. Sin el río de la palabra revelada fluyendo desde una relación ininterrumpida con el Señor, una congregación correrá el peligro de quedar atrapada en la tradición. Los cultos serán una repetición de lo que se sabe. Poco a poco se convierten en reun