CON LA FE AL REVÉS


CON LA FE AL REVÉS


Tuve un amigo del cual aprendí cómo NO se debería pensar. Él se auto consideraba ser una persona analítica. Sólo que con el tiempo advertí, que su estilo de “analizar” las cosas iba dirigido a contestarse la pregunta...¿Por qué NO debo intentarlo?. Es cómo si él se sentara en una silla para escucharse a sí mismo dándose consejos. Sólo que todo consejo que se daba arruinaba su propia capacidad para creer que podía lograrlo.


No necesitaba que alguien lo frustrara. Se tenía a sí mismo como su propia fábrica de frustración. No parecía notar que cada buena idea que tenía asociada a su talento, era saboteada por su temor a fracasar. Ese temor era sostenido por su estilo de pensar dirigido a convencerse a sí mismo de todas las razones por las cuales podía fracasar en el intento.