El oído es el camino al corazón.


Debemos tener cuidado con las voces que hemos estado escuchando e influencias y elecciones que muchos han estado haciendo que no nos han parecido venenosas, ¡pero lo son!


Ten cuidado y discierne sobre qué y a quién escuchas o permites que tenga influencia en tu vida. Nada es lo que aparenta ser y el enemigo daría cualquier cosa por sacarte del camino correcto.