SAÚL Y GOLIATH...DOS ENEMIGOS...DOS ACTITUDES


SAÚL Y GOLIATH...DOS ENEMIGOS...DOS ACTITUDES

Todo creyente tiene el llamado de amar e interceder por su enemigo. Pero esto no supone una ausencia de acción cuando el escenario la demanda, o una espera en Dios cuando otro escenario la exige.

Entre todos los enemigos que enfrentó David, ninguno tan formidable y retante como lo fueron el gigante y fiero hombre de guerra llamado Goliath en un momento, y el violento implacable perseguidor Saúl, rey de Israel.

La ruta hacia el trono profetizado por Samuel empezó con el primero y sentarse en él con la muerte del segundo.

Pero el diseño usado por David para enfrentar a cada uno, revela la demanda que un creyente llamado por Dios tiene de discernir cómo debe enfrentar cada reto.

David enfrentó y confrontó en una acción decidida a Goliath, sabiendo que esa era su asignación y tarea. En cambio, Saúl fue un enemigo al que David no enfrentó porque era un asunto donde Dios era el indicado a resolver.

Todo creyente debe ejercer sabiduría sobre a cuál enemigo enfrentar con una acción decidida, y con cuál enemigo deberá esperar en Dios, pues es Él...quien lo enfrentará por él.

ACCIÓN Y ESPERA...SON LAS DOS CARAS DE UNA VALIENTE SABIDURÍA

Rubén Arroyo...En acción...y en Espera