SI ERES UNO DE ELLOS...NO LO LEAS.



SI ERES UNO DE ELLOS...NO LO LEAS.

No existe zona más segura que las hermosas verdades y principios que la Palabra de Dios contiene. Ella es, la autoridad final, contundente y precisa que en forma perfecta e inequívoca guía a las generaciones de la humanidad por la ruta de la vida abundante.

Pero no existe terreno más volátil, gelatinoso, movedizo, castrante y arrogante, que un creyente que le adjudica a sus interpretaciones de la Biblia la misma autoridad final, contundente y precisa que le concede a las escrituras.

Un creyente así, se caracteriza por la arrogancia con que usa las escrituras. Normalmente la usa para demostrar su supuesto conocimiento de ella en debates donde la verdad no es lo importante, sino prevalecer en la discusión. Donde el respeto y la honra a la imagen de Dios en otros es sustituído por el aire de superioridad que les hace sentir creyentes de "Primera clase", y a los que no creen como él de segunda.