RENUNCIÉ A MI DERECHO A ENTENDER.


RENUNCIÉ A MI DERECHO A ENTENDER.


Dios espera que le obedezca aunque no lo entienda. Si debo entender para obedecer, entonces necesitaré una explicación del Señor cada vez que espera algo de mí que no entiendo.


Nuestro sistema de creencias se llama fe, no entendimiento. La incredulidad tiene muchos disfraces, y entre ellos el más común es nuestra necesidad de entender.


Aceptar los misterios como parte de caminar en fe, testifica de nuestra fe.