LA PRIMICIA DE UN LEGADO A LAS NACIONES.


LA PRIMICIA DE UN LEGADO A LAS NACIONES.


Le decíamos Juan Carlitos en ese entonces. Formaba parte inicial del ministerio de niños y luego al de jóvenes adolescentes. Fue cuando tenía unos 15 años cuando junto a Jonathan, de su misma edad, recibió una palabra de ciencia sobre sanidad. No fue una sanidad sino un milagro creativo en una mujer en silla de ruedas que simplemente por pulverizada por quimioterapias había perdido parte de su cadera.


La sanidad divina comenzó con fuerza entre nuestros jóvenes. Juan Carlos Pinzón vivió capítulos de gran intensidad familiar que lo llevaron a enfrentar situaciones y decisiones propias de gente adulta. El cuidado y mentoría de nuestro Pastor de Jóvenes fue de gran ayuda en esos momentos de grandes desiciones.