CRIMEN CONTRA EL ESPÍRITU DE DIOS.


CRIMEN CONTRA EL ESPÍRITU DE DIOS.


El Espíritu Santo no fue enviado simplemente para llenar el vacío que la partida de Jesús significaría. Fue enviado para entre otras cosas multiplicar exponencialmente el impacto de él en la tierra.


Él sería la sabiduría, el poder, el genio creativo y el motor del crecimiento de la iglesia y la evangelización del mundo.