Y DIOS SE PUSO ROSTRO.


Y DIOS SE PUSO ROSTRO.


“El que me ha visto a mi ha visto al Padre”. Esa fue la forma en que Jesús reveló que el Padre había decidido ponerse un rostro a sí mismo y un cuerpo visible a sus obras milagrosas.

Y cuando nos dijo “cómo el Padre me envió yo os envío”, nos reveló que nosotros de ahí en adelante seríamos su rostro y continuaríamos sus obras. Lo peor que nos puede pasar, es que nadie reconozca a Jesús en lo que decimos y hacemos.

Estos rostros con los gestos que los acompañan, ya resultan bien familiares en diferentes naciones, estados y ciudades. Son las misiones de evangelismo y manifestación del Army of The Lord, que en forma simultánea representan el rostro de Jesús en gener